ROBERTO ROSLER
Neurocirujano e investigadorde la Asociación Educar
“Dormir las ocho horas seguidas permite que puedan ocurrir las dos fases del sueño: la primera. que es en la que se registra una suerte de mantenimiento del sistema nervioso; y la segunda, que es la que posibilita la fijación de todo lo que se aprendió durante el día. Por esa razón es importante no interrumpir o reducir las ocho horas seguidas de sueño ya que, si dormimos menos horas seguidas, la segunda fase no se cumple. Tampoco es una buena estrategia para compensar el sueño perdido durante la noche recuperar las horas el fin de semana o en la siesta. La siesta es útil para reparar el cansancio del día pero no sirve para completar las ocho horas que se durmieron a la noche. Nada reemplaza tener un buen sueño a nivel aprendizaje”.
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